La naturaleza del deseo

La naturaleza del deseo

December 19, 20255 min read

El siguiente artículo es una exploración sobre la naturaleza del deseo. Su finalidad es comprender más profundamente por qué deseamos, cuáles son algunas de las funciones del deseo, de qué forma nos benefician o nos atrapan y cómo impactan en nuestra vida.

Comprender la naturaleza del deseo es fundamental, ya que cuando hablamos de manifestar nuestra vida conscientemente, es la energía del deseo la que nos impulsa a crear en primer lugar.

La energía del deseo es una energía de movimiento: una fuerza que busca llevarnos de un punto A a un punto B, ya sea a través de tener algo nuevo, experimentar algo distinto, ser diferentes a lo que somos, aprender, vivir en otro lugar, salir de una relación, entrar en una relación, etc.

Al igual que las necesidades humanas, los deseos pueden ser infinitos. Cuando satisfacemos un deseo, pronto surge otro. El deseo y la energía del cambio van de la mano y fluyen juntos, transformando la vida de forma constante.

Algunos de los deseos que experimentamos durante el día provienen del cuerpo, como el deseo de comer, beber agua, tener sexo, caminar o descansar. Otros deseos son emocionales y nos impulsan a conectar con otros, a abrazar, a buscar amor o cercanía. También existen deseos mentales o espirituales: aquellos que buscan conocimiento, comprensión, sentido, soluciones o nuevos desafíos.

El primer paso de la Creación Consciente es conectar con lo que queremos; es decir, con la energía del deseo en nuestro momento presente. Una vez identificado un deseo, profundizamos y comenzamos a observar que muchas veces aquello que creemos querer está condicionado por sistemas de creencias limitantes. Entonces aprendemos a preguntarnos por qué queremos lo que queremos y descubrimos que, en el fondo, siempre tiene relación con cómo deseamos sentirnos.

Así comenzamos a comprender los Estados de Ser y a manifestar desde las profundidades de una energía alineada con el gozo.

¿Por qué el gozo?
Porque el gozo es una energía satisfactoria en sí misma y está profundamente vinculada con nuestra esencia.

Esta energía de gozo se manifiesta en distintos deseos que emergen a la superficie de lo que somos, dando forma a experiencias que queremos vivir, objetos que deseamos tener y relaciones que anhelamos compartir.

Todo esto es posible cuando somos conscientes de si estamos creando desde la abundancia o desde la carencia.

En palabras simples, los deseos basados en la abundancia se sienten expansivos. Cuando piensas en hacerlos realidad, todo tu ser vibra en un “sí” que sabe que es lo mejor para ti. Puede haber bloqueos en el camino, pero la esencia del deseo es expansiva.

Los deseos basados en la carencia, en cambio, son deseos reaccionarios, sustentados en emociones contractivas como el remordimiento, la venganza, la culpa o el castigo. Estos deseos expresan dolor interno y sufrimiento, y requieren que primero trabajemos en esa capa energética.

Cuando reconocemos deseos contractivos en nosotros, el trabajo interno comienza por sanar aquello que necesita ser sanado. El primer paso es reconocer, observar y permitir —sin juicio— la energía base que está generando ese deseo reaccionario.

En Creación Consciente trabajamos identificando qué tipo de deseos están motivando lo que creamos en nuestra vida, porque creas constantemente y tienes la capacidad de manifestar todos tus deseos.

La buena noticia es que los deseos expansivos —aquellos alineados con el gozo— vibran de forma más elevada (no “mejor”, sino con mayor frecuencia) que los deseos basados en el dolor. Esto significa que son más fáciles y rápidos de manifestar.

Visto a mayor escala, debido a que nuestra esencia expansiva es gozo, luz y amor más allá del amor, nuestros deseos nos están guiando constantemente hacia la liberación interna.

¿De qué forma escuchar nuestros deseos nos eleva?

Escucharnos verdaderamente implica atender tanto a nuestros deseos expansivos como a los contractivos. Esta escucha nos entrega un mapa claro para comprender cómo sentirnos mejor y cómo vivir en mayor coherencia.

Cuando nos escuchamos, comenzamos a darnos cuenta de que la vida está diseñada para el gozo y para una experiencia más armónica con nuestra esencia. Se requiere de mucho esfuerzo y de numerosos sistemas de creencias limitantes —que no son reales— para sostener una vida de sufrimiento, la cual no es sostenible a largo plazo (y afortunadamente, así es).

Todo comienza por escucharnos y luego por permitirnos ser.

Los deseos contractivos iluminan las energías internas que aún necesitan resolución: memorias de un pasado difícil, emociones no expresadas, juicios hacia nosotros mismos u otros, expectativas no cumplidas, culpas, rabias, entre otras.

Estas energías contractivas surgen a partir de nuestra interpretación de los hechos. Las circunstancias en sí mismas son neutras; es el significado que les damos —basado nuevamente en creencias— lo que puede generar trauma o asuntos no resueltos, en lugar de integrarse simplemente como experiencias de vida.

Los deseos expansivos, por otro lado, son aquellos alineados con experiencias de gozo que aún no hemos vivido o que nuestra alma desea experimentar en esta experiencia humana. Y recuerda: tu alma no juzga.

En resumen, los deseos que consideras “negativos” te están mostrando dónde mirar para sanar. Y los deseos que percibes como “positivos” o expansivos te indican hacia dónde deseas expandirte.

Te invito a ver la naturaleza de tus deseos como guías, no como algo negativo ni como aspectos que deban ser reprimidos o cambiados. Nuestros deseos se transforman cuando nos escuchamos.

¿Podemos, en algún momento, dejar de desear?

Te invito a profundizar en este tema a través del artículo “El deseo de la trascendencia”.

Como siempre, agradecida de que me leas. Te invito a compartir esta información, a escucharte y a seguir creando una vida expansiva para ti y para quienes te rodean.

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Fundadora de Escuela Creación Consciente y Autora del libro Mereces todo solo por el hecho de existir con más de 15 años de experiencia enseñando metodologías de desarrollo personal.

Javiera Correa

Fundadora de Escuela Creación Consciente y Autora del libro Mereces todo solo por el hecho de existir con más de 15 años de experiencia enseñando metodologías de desarrollo personal.

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